No importa cuán vastos puedan parecer tus horizontes, siempre puedes
expandirlos más aún. No importa cuánto hayas experimentado, aprendido o
amado o vivido, siempre queda más por hacer. La vida es algo tan inmenso
y sustancioso que nunca podrá ser superado. Cada día trae consigo un
conjunto totalmente nuevo de posibilidades.
Cada
momento te acerca nuevas opciones y oportunidades. Incluso los tiempos
difíciles terminan agregando valor a tu vida. Vives en el medio de una
vasta magnificencia. Los problemas del día a día no pueden compararse
con las infinitas posibilidades disponibles para tI.
Jamás
habrá escasez de ideas por explorar, o caminos a seguir, o cosas nuevas
por aprender. Siempre habrá maneras en las cuales podrás marcar una
verdadera diferencia positiva.
Tu vida importa y mucho.
Tanto, que hasta es difícil siquiera empezar a apreciar el valor que
realmente tiene. Vive ese valor, cada instante de cada día. Aprovéchalo
al máximo. Sí, la vida tiene sus problemas. Así y todo, en general y en
este preciso instante, es maravillosa. Y lo más maravilloso de todo, es
que siempre puede ser aún mejor.
Bienvenidos a tu espacio de aprendizaje donde podremos compartir tus experiencias y formas del ver el mundo, en búsqueda de construir la verdadera Motivación y Liderazgo Gerencial... Adelante Muchachas y Muchachos...
viernes, 3 de mayo de 2013
domingo, 28 de abril de 2013
El poder de tomarse de las manos... el Poder de un Equipo
Sentado en la playa un día de verano observaba como unos niños,
jugaban en la arena. Estaban trabajando con esmero cerca del agua, en la
construcción de un elaborado castillo con portones, torres, y pasajes
internos. Cuando estaban acabando con el proyecto, una gran ola vino y
les derrumbó la construcción, reduciéndola a un montículo de arena
mojada.
Pensé que estallaría el llanto, agobiados por lo que acababa de suceder en la obra que tanto trabajo les había costado. Pero me sorprendieron. En vez de eso, alejándose del agua salieron corriendo, riendo tomados de la mano y volvieron a sentarse a construir otro castillo.
Me di cuenta que me habían enseñado una gran lección. Todas las cosas de nuestra vida, todas las estructuras complicadas sobre las que gastamos tanta energía y tiempo, están construidas sobre arena. Sólo nuestra relación con Dios y con otras personas perdurará. Tarde o temprano una ola puede llegar y tirar abajo lo que nos ha costado tanto construir. Cuando eso suceda solo los que tienen una Mano a la que aferrarse serán capaces de reír.
Pensé que estallaría el llanto, agobiados por lo que acababa de suceder en la obra que tanto trabajo les había costado. Pero me sorprendieron. En vez de eso, alejándose del agua salieron corriendo, riendo tomados de la mano y volvieron a sentarse a construir otro castillo.
Me di cuenta que me habían enseñado una gran lección. Todas las cosas de nuestra vida, todas las estructuras complicadas sobre las que gastamos tanta energía y tiempo, están construidas sobre arena. Sólo nuestra relación con Dios y con otras personas perdurará. Tarde o temprano una ola puede llegar y tirar abajo lo que nos ha costado tanto construir. Cuando eso suceda solo los que tienen una Mano a la que aferrarse serán capaces de reír.
martes, 23 de abril de 2013
Liderazgo Trascendente...
El liderazgo ha dejado de ser una característica exclusiva de los
altos directivos y ha pasado a ser una competencia buscada en todos los
niveles de la organización. Las empresas quieren ser organizaciones
donde en lugar de haber seguidores de un líder haya líderes que a su vez
lideren a otros líderes.
Para lograr esto es necesario un cambio de cultura; abandonar el enfoque personalista del líder que ha imperado durante décadas y desarrollar un liderazgo común que trascienda de la cúpula directiva y que llegue a todos los ámbitos de la organización. Se trata de un nuevo liderazgo, denominado trascendente.
Se define por una relación de influencia personal. El efecto del líder trascendente es aún más profundo que el del transformador, pues además de los incentivos y los retos profesionales atractivos, apela a la necesidad que otros tienen de que su trabajo esté bien realizado, por su sentido de misión.
Es un líder fuertemente comprometido con el proyecto, que predica con el ejemplo y fomenta el liderazgo en sus colaboradores (es un líder generador de líderes). Promueve lo que los autores llaman el ownership, que consiste en traspasar el sentido de misión a los colaboradores, al nivel de responsabilidad que corresponda a cada uno. El liderazgo centrado en la misión (LCM) El liderazgo trascendente se implementa de arriba abajo, empezando por los primeros directivos y bajando en cascada a lo largo de toda la empresa.
Para conseguir este despliegue es necesario, explican los autores, que exista un "sentido de misión", porque sólo si los miembros de la compañía comparten una misma misión podrán llegar a compartir un mismo liderazgo. Aquí, el líder es aquel que tiene la responsabilidad directa de llevar a término una misión, y no importa si es director general, directivo o mando intermedio.
El cambio cultural que supone la implementación del liderazgo centrado en la misión no se consigue de forma automática, sino que requiere un aprendizaje tanto de los directivos como de los colaboradores. Basándose en su experiencia como consultores, los autores han desarrollado un modelo que contribuye a este proceso de cambio: el liderazgo centrado en la misión (LCM). El LCM está directamente relacionado con una misión y unos valores que van más allá de la propia persona del líder y se estructura en tres dimensiones: compromiso, cooperación y cambio.
El compromiso hace que el trabajador se sienta partícipe de una misión que hay que llevar a término. Para lograrlo, es imprescindible el compromiso personal del líder con la misión de la empresa, que luego debe ser capaz de transmitir a sus colaboradores. Para transformar el compromiso de la gente en resultados extraordinarios, el líder ha de crear sentido de urgencia, concretar unos retos específicos y exigir que estos se cumplan por sentido de misión. Y, por supuesto, se ha de actuar con consistencia, velar por la coherencia entre los diferentes elementos que componen la misión y buscar la excelencia en todos ellos. La cooperación consiste en ir más allá de los propios intereses y lograr que los miembros de la empresa trabajen en equipo por sentido de misión.
Para lograrlo, el primer paso es identificar interdependencias, determinar qué necesitan unos colaboradores de otros para llevar a cabo la misión del conjunto y conseguir acuerdos entre las partes. Conseguido esto, es importante hacer un seguimiento proactivo y una continua evaluación del servicio, para identificar nuevas necesidades e ir ajustado las expectativas y el compromiso a la realidad de cada momento.
Por último, es importante estar atentos al cambio, puesto que las competencias y el talento necesario para realizar con excelencia la misión de una empresa evolucionan de forma constante, a medida que lo hacen las expectativas y necesidades de los grupos de interés: clientes, empleados, accionistas... El líder trascendente fomenta el cambio continuo en todos los niveles de la organización. Para ello, primero identifica las necesidades de cambio y, una vez detectadas, es el primero en impulsarlas a través del cambio personal.
No hay que olvidar que lo que cambian no son las empresas, sino las personas, y alguien debe iniciar el proceso de cambio. Hecho esto, ha de promover el cambio en los colaboradores. En este punto, el líder se convierte en un auténtico coach de su gente, un proceso que culmina exitosamente si consigue que los colaboradores se conviertan en nuevos promotores del cambio, es decir, en nuevos líderes. Así, los subordinados pasan de seguidores a líderes, y el líder, a ser un líder de líderes y comienza un nuevo ciclo de cambio. Aunque este modelo para generar liderazgo trascendente en toda la organización no garantiza el éxito, el trabajo ha revelado que "el liderazgo trascendente es posible y alcanzable a todos los niveles si se dispone de un contexto adecuado".
Eso sí, insisten los autores, el líder trascendente debe practicar el LCM de forma sólida y continua, puesto que tanto las personas como las circunstancias cambian constantemente y siempre habrá que estar reforzando el proceso. Fuente: IESE Insight por Pablo Cardona, Carlos Rey
Para lograr esto es necesario un cambio de cultura; abandonar el enfoque personalista del líder que ha imperado durante décadas y desarrollar un liderazgo común que trascienda de la cúpula directiva y que llegue a todos los ámbitos de la organización. Se trata de un nuevo liderazgo, denominado trascendente.
Se define por una relación de influencia personal. El efecto del líder trascendente es aún más profundo que el del transformador, pues además de los incentivos y los retos profesionales atractivos, apela a la necesidad que otros tienen de que su trabajo esté bien realizado, por su sentido de misión.
Es un líder fuertemente comprometido con el proyecto, que predica con el ejemplo y fomenta el liderazgo en sus colaboradores (es un líder generador de líderes). Promueve lo que los autores llaman el ownership, que consiste en traspasar el sentido de misión a los colaboradores, al nivel de responsabilidad que corresponda a cada uno. El liderazgo centrado en la misión (LCM) El liderazgo trascendente se implementa de arriba abajo, empezando por los primeros directivos y bajando en cascada a lo largo de toda la empresa.
Para conseguir este despliegue es necesario, explican los autores, que exista un "sentido de misión", porque sólo si los miembros de la compañía comparten una misma misión podrán llegar a compartir un mismo liderazgo. Aquí, el líder es aquel que tiene la responsabilidad directa de llevar a término una misión, y no importa si es director general, directivo o mando intermedio.
El cambio cultural que supone la implementación del liderazgo centrado en la misión no se consigue de forma automática, sino que requiere un aprendizaje tanto de los directivos como de los colaboradores. Basándose en su experiencia como consultores, los autores han desarrollado un modelo que contribuye a este proceso de cambio: el liderazgo centrado en la misión (LCM). El LCM está directamente relacionado con una misión y unos valores que van más allá de la propia persona del líder y se estructura en tres dimensiones: compromiso, cooperación y cambio.
El compromiso hace que el trabajador se sienta partícipe de una misión que hay que llevar a término. Para lograrlo, es imprescindible el compromiso personal del líder con la misión de la empresa, que luego debe ser capaz de transmitir a sus colaboradores. Para transformar el compromiso de la gente en resultados extraordinarios, el líder ha de crear sentido de urgencia, concretar unos retos específicos y exigir que estos se cumplan por sentido de misión. Y, por supuesto, se ha de actuar con consistencia, velar por la coherencia entre los diferentes elementos que componen la misión y buscar la excelencia en todos ellos. La cooperación consiste en ir más allá de los propios intereses y lograr que los miembros de la empresa trabajen en equipo por sentido de misión.
Para lograrlo, el primer paso es identificar interdependencias, determinar qué necesitan unos colaboradores de otros para llevar a cabo la misión del conjunto y conseguir acuerdos entre las partes. Conseguido esto, es importante hacer un seguimiento proactivo y una continua evaluación del servicio, para identificar nuevas necesidades e ir ajustado las expectativas y el compromiso a la realidad de cada momento.
Por último, es importante estar atentos al cambio, puesto que las competencias y el talento necesario para realizar con excelencia la misión de una empresa evolucionan de forma constante, a medida que lo hacen las expectativas y necesidades de los grupos de interés: clientes, empleados, accionistas... El líder trascendente fomenta el cambio continuo en todos los niveles de la organización. Para ello, primero identifica las necesidades de cambio y, una vez detectadas, es el primero en impulsarlas a través del cambio personal.
No hay que olvidar que lo que cambian no son las empresas, sino las personas, y alguien debe iniciar el proceso de cambio. Hecho esto, ha de promover el cambio en los colaboradores. En este punto, el líder se convierte en un auténtico coach de su gente, un proceso que culmina exitosamente si consigue que los colaboradores se conviertan en nuevos promotores del cambio, es decir, en nuevos líderes. Así, los subordinados pasan de seguidores a líderes, y el líder, a ser un líder de líderes y comienza un nuevo ciclo de cambio. Aunque este modelo para generar liderazgo trascendente en toda la organización no garantiza el éxito, el trabajo ha revelado que "el liderazgo trascendente es posible y alcanzable a todos los niveles si se dispone de un contexto adecuado".
Eso sí, insisten los autores, el líder trascendente debe practicar el LCM de forma sólida y continua, puesto que tanto las personas como las circunstancias cambian constantemente y siempre habrá que estar reforzando el proceso. Fuente: IESE Insight por Pablo Cardona, Carlos Rey
viernes, 12 de abril de 2013
Sobre el Liderazgo de Hoy!!
No existe una tipología de líder a seguir; intentar encasillar a
un líder dentro de una serie de características para imitar su éxito es un
terrible error. Abundan las teorías que insisten en vender al ejecutivo de
éxito, el cual responde a ciertos requisitos establecidos por los teóricos. El
líder, al igual que todo ser humano, es único y singular; puede ser gordo,
pequeño, hombre o mujer, bonito o feo, con buen carácter o no tan bueno,
etcétera.
La persona que aspire a ser líder lo primero que tiene que hacer es borrarse para siempre la idea de que existe una tipología “idea” para ser líder. Todos los seres humanos tenemos el potencial suficiente para ser líderes, pero también contamos con las debilidades que pueden impedir serlo, por lo que es imposible ajustarse a un patrón.
Si usted aspira a ser un líder, lo primero que tiene que hacer es aceptarse tal como es; acepte por igual sus potencialidades y sus debilidades.
Desarrolle sus potencialidades; recuerde que acostumbramos pasar toda la vida fijándonos sólo en el error. Si uno de nuestros hijos es, por ejemplo, flojo en matemáticas y obtiene malas calificaciones, lo ponemos a estudiar matemáticas día y noche, pero si el niño tiene un gran talento musical jamás lo apreciamos. Por favor. Deténgase un instante ante sus hijos y piense: ¿cuáles son sus potencialidades? ¿Cuáles son sus habilidades?, y dedíquese a estimularlas e impulsarlas. El líder de excelencia no se apoya en las debilidades de sus seguidores; se apoya en sus propias potencialidades. Ahí está el secreto de un gran líder: en que busca la expresión máxima de cada subordinado y con ella hace una auténtica obra maestra.
La esencia
Aunque existen diferencias entre las acciones de un líder y lo que muestra a los demás, siempre es tan importante la esencia como la presentación de una gente de gran calidad. El líder, por medio de su aspecto personal, sus modales y su lenguaje deberá tener precisamente el mimetismo del camaleón y con esa habilidad ingresar y ganar la confianza para comunicarse en los diferentes medios en los que se mueve y actúa.
El empaque, es decir, la apariencia de un ejecutivo, hombre o mujer, está íntimamente relacionado con su contenido. En la mañana, cuando usted se arregle, cuando esté dispuesto a salir a la calle, pregúntese, por favor: ¿mi presentación va de acuerdo con mi contenido? ¿realmente mi presencia refleja mi interior? ¿Llevo el empaque acorde con mi talento? Esto es muy importante pues la gente olvida que la presentación cuenta mucho en el mundo laboral.
Quizá no es más importante la presencia que el contenido, pero sí es el complemento adecuado, y esto es porque de lo contrario sería como un loro; una persona con mucha presencia y poco contenido. Si conseguimos el binomio contenido-presencia tendremos una llave más para lograr el éxito personal y corporativo.
La persona que aspire a ser líder lo primero que tiene que hacer es borrarse para siempre la idea de que existe una tipología “idea” para ser líder. Todos los seres humanos tenemos el potencial suficiente para ser líderes, pero también contamos con las debilidades que pueden impedir serlo, por lo que es imposible ajustarse a un patrón.
Si usted aspira a ser un líder, lo primero que tiene que hacer es aceptarse tal como es; acepte por igual sus potencialidades y sus debilidades.
Desarrolle sus potencialidades; recuerde que acostumbramos pasar toda la vida fijándonos sólo en el error. Si uno de nuestros hijos es, por ejemplo, flojo en matemáticas y obtiene malas calificaciones, lo ponemos a estudiar matemáticas día y noche, pero si el niño tiene un gran talento musical jamás lo apreciamos. Por favor. Deténgase un instante ante sus hijos y piense: ¿cuáles son sus potencialidades? ¿Cuáles son sus habilidades?, y dedíquese a estimularlas e impulsarlas. El líder de excelencia no se apoya en las debilidades de sus seguidores; se apoya en sus propias potencialidades. Ahí está el secreto de un gran líder: en que busca la expresión máxima de cada subordinado y con ella hace una auténtica obra maestra.
La esencia
Aunque existen diferencias entre las acciones de un líder y lo que muestra a los demás, siempre es tan importante la esencia como la presentación de una gente de gran calidad. El líder, por medio de su aspecto personal, sus modales y su lenguaje deberá tener precisamente el mimetismo del camaleón y con esa habilidad ingresar y ganar la confianza para comunicarse en los diferentes medios en los que se mueve y actúa.
El empaque, es decir, la apariencia de un ejecutivo, hombre o mujer, está íntimamente relacionado con su contenido. En la mañana, cuando usted se arregle, cuando esté dispuesto a salir a la calle, pregúntese, por favor: ¿mi presentación va de acuerdo con mi contenido? ¿realmente mi presencia refleja mi interior? ¿Llevo el empaque acorde con mi talento? Esto es muy importante pues la gente olvida que la presentación cuenta mucho en el mundo laboral.
Quizá no es más importante la presencia que el contenido, pero sí es el complemento adecuado, y esto es porque de lo contrario sería como un loro; una persona con mucha presencia y poco contenido. Si conseguimos el binomio contenido-presencia tendremos una llave más para lograr el éxito personal y corporativo.
viernes, 5 de abril de 2013
Las Buenas Relaciones Humanas... Una clase de Motivación
Habla con las personas. No hay nada tan agradable y alentador como
una palabra de saludo cordial, particularmente hoy en día que tanto
necesitamos de gestos amables.
Sonríe a las personas. Recuerda que para mover la cabeza ponemos en acción 72 músculos, y que para sonreír nos basta con movilizar 14.
Llama a las personas por su nombre. Para casi todos, la música más suave es oír su propio nombre.
Sé amistoso y servicial. Si quieres tener amigos, sé amigo.
Sé cordial. Habla y actúa con toda sinceridad: todo lo que hagas hazlo con gusto. Interésate sinceramente por los demás. Recuerda que sabes lo que sabes, pero no sabes lo que otros saben.
Sé generoso al elogiar y cauteloso al criticar. Los líderes elogian, saben animar, dar confianza y elevar a los otros.
Aprende a captar los sentimientos de los demás. Hay tres ángulos en toda controversia: el tuyo, el del otro y el del que sólo ve lo suyo con demasiada certeza.
Presta atención a la opinión de los otros. Tres son las actitudes de un auténtico líder: oír, aprender y saber elogiar.
Procura aportar los buenos servicios que puedes hacer: lo que realmente vale en nuestra vida es lo que hacemos por los demás.
Sonríe a las personas. Recuerda que para mover la cabeza ponemos en acción 72 músculos, y que para sonreír nos basta con movilizar 14.
Llama a las personas por su nombre. Para casi todos, la música más suave es oír su propio nombre.
Sé amistoso y servicial. Si quieres tener amigos, sé amigo.
Sé cordial. Habla y actúa con toda sinceridad: todo lo que hagas hazlo con gusto. Interésate sinceramente por los demás. Recuerda que sabes lo que sabes, pero no sabes lo que otros saben.
Sé generoso al elogiar y cauteloso al criticar. Los líderes elogian, saben animar, dar confianza y elevar a los otros.
Aprende a captar los sentimientos de los demás. Hay tres ángulos en toda controversia: el tuyo, el del otro y el del que sólo ve lo suyo con demasiada certeza.
Presta atención a la opinión de los otros. Tres son las actitudes de un auténtico líder: oír, aprender y saber elogiar.
Procura aportar los buenos servicios que puedes hacer: lo que realmente vale en nuestra vida es lo que hacemos por los demás.
sábado, 23 de marzo de 2013
¿Cuál es tu Motivación?
Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza. Voy a
seguir dando amor, aunque otros siembren odio. Voy a seguir
construyendo, aún cuando otros destruyan. Voy a seguir hablando de paz,
aún en medio de una guerra. Voy a seguir iluminando, aún en medio de la
oscuridad.
Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.Y seguiré gritando, aún cuando otros callen.Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas.Y transmitiré alivio, cuando vea dolor.Y regalaré motivos de alegría donde sólo haya tristezas.
Invitaré a caminar al que decidió quedarse. Y levantaré los brazos a los que se han rendido.Porque en medio de la desolación, siempre habrá un niño que nos mirará esperanzado, esperando algo de nosotros. Y aún en medio de una tormenta, por algún lado saldrá el sol y en medio del desierto crecerá una planta. Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y mariposas que brinden su belleza.
Pero si algún día ves que ya no sigo, no sonrío o callo, acércate y dame un beso, un abrazo o regálame una sonrisa; con eso será suficiente. Seguramente, la vida me abofeteó y me sorprendió por un segundo, pero ese gesto hará que vuelva a mi camino.
Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.Y seguiré gritando, aún cuando otros callen.Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas.Y transmitiré alivio, cuando vea dolor.Y regalaré motivos de alegría donde sólo haya tristezas.
Invitaré a caminar al que decidió quedarse. Y levantaré los brazos a los que se han rendido.Porque en medio de la desolación, siempre habrá un niño que nos mirará esperanzado, esperando algo de nosotros. Y aún en medio de una tormenta, por algún lado saldrá el sol y en medio del desierto crecerá una planta. Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y mariposas que brinden su belleza.
Pero si algún día ves que ya no sigo, no sonrío o callo, acércate y dame un beso, un abrazo o regálame una sonrisa; con eso será suficiente. Seguramente, la vida me abofeteó y me sorprendió por un segundo, pero ese gesto hará que vuelva a mi camino.
viernes, 15 de marzo de 2013
Tú...
No te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tú has
hecho lo que querías en tu vida. Acepta la dificultad de edificarte a ti
mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero
hombre surge de las cenizas de su error.
No te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tú siempre has de ganar. No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño.Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente. Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo.Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo, y tus problemas sin eliminarlos morirán. Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino.
No te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tú siempre has de ganar. No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño.Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente. Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo.Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo, y tus problemas sin eliminarlos morirán. Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Mi Decisión, Tú Decisión!!!
Un día, un
becerro atravesó un bosque virgen para volver a su pastura. Como era un
animal y no podía darse cuenta, abrió un sendero tortuoso, lleno de
curvas, subiendo y bajando colinas para llegar donde quería.
Al día siguiente, un perro usó ese mismo sendero para atravesar el bosque. Después fue el turno de un carnero, jefe de un rebaño, que viendo el camino marcado hizo a sus compañeros seguir por allí.
Más tarde, los hombres comenzaron a usar ese sendero: entraban y salían, giraban a la derecha y a la izquierda, descendían, se desviaban de obstáculos, quejándose y maldiciendo, con toda razón. Pero no hacían nada para crear una nueva alternativa.
Después de tanto uso, el sendero acabó convertido en un amplio camino donde los pobres animales se cansaban bajo pesadas cargas, obligados a recorrer en tres horas una distancia que podría haber sido vencida en treinta minutos, si no hubieran seguido el sendero abierto por el becerro.
Pasaron muchos
años y el camino se convirtió en la calle principal del poblado y,
finalmente, en la avenida principal Al día siguiente, un perro usó ese mismo sendero para atravesar el bosque. Después fue el turno de un carnero, jefe de un rebaño, que viendo el camino marcado hizo a sus compañeros seguir por allí.
Más tarde, los hombres comenzaron a usar ese sendero: entraban y salían, giraban a la derecha y a la izquierda, descendían, se desviaban de obstáculos, quejándose y maldiciendo, con toda razón. Pero no hacían nada para crear una nueva alternativa.
Después de tanto uso, el sendero acabó convertido en un amplio camino donde los pobres animales se cansaban bajo pesadas cargas, obligados a recorrer en tres horas una distancia que podría haber sido vencida en treinta minutos, si no hubieran seguido el sendero abierto por el becerro.
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